La nueva norma aumenta la protección de los trabajadores mediante la reducción del valor límite de exposición al amianto en el trabajo y la modernización de la forma en que se mide el amianto, basada en la microscopía electrónica, un método más moderno y sensible.Se reduce diez veces el límite máximo de amianto al que puede estar expuesto un trabajador (de la concentración máxima actual en el aire de 0,1 fibras de amianto por cm3 a 0,01 fibras por cm³).
La nueva directiva entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.
Los Estados miembros dispondrán de dos años para incorporar todas las disposiciones de la Directiva a su legislación nacional, excepto la introducción de la microscopía electrónica como método de medición, para la que dispondrán de seis años.